“Winter is coming”.
En este viaje que he realizado para explorar China —ya lo sé, China es muy grande—, me he acordado en repetidas ocasiones de esta frase. Y tiene todo el sentido del mundo. Aunque solo he estado en tres ciudades, Beijing, Xi’an y Shanghái, he podido comprobar como China está viviendo un proceso de metamorfosis occidentalizadora demencial. En mi vida he visto más iPhones juntos, que alguno habrá que sea falso, pero ¿tantos? Coches de alta gama, tiendas de moda y alta costura, centros comerciales, restaurantes de nivel…
Si digo que sé que China es muy grande es porque conozco ciudades, aún desconocidas para muchos, que no son ni Beijing, ni Xi’an, ni Shanghái, ni Hong-Kong… y que alucinaríais con los datos. Por ejemplo, «la población de Chongqing aumenta a un ritmo de 200.000 personas al año. Chongqing vivió su primer empujón de desarrollo en 1997, cuando la ciudad se separó de la provincia de Sichuan y se constituyó en municipalidad. En ese proceso, adquirió 82.400 kilómetros cuadrados de terreno adicionales. Ahora, ocupa más espacio que Austria.»¹
Está claro que la ya conocida frase que en 1992 dijo Deng Xiaoping «enriquecerse es glorioso» se la tomaron muy en serio, y aunque todavía exista una brecha bastante profunda entre “ricos” y “pobres” la clase media va creciendo espectacularmente.
Esto se puede comprobar perfectamente visitando la periferia de las ciudades: fotografías de hileras de rascacielos, urbanizaciones y complejos más que dignos donde viven miles y miles de ciudadanos chinos. Es ahí, viendo todo este espectáculo, donde la frase de Pablo d’Ors en boca de Charles de Foucauld me golpeaba en la cabeza una y otra vez: ¿Es esta la luz del lejano oriente?
¿No será al contrario? ¿No será que, ahora, la vieja y arruinada Europa, arrepentida, vive inmersa en una época de mirada hacia Oriente (política y espiritual), mientras que la lejana oriente vive excitada ante la idea de consumo y éxito?
Mark Leonard en su libro ¿Qué piensa China? dice que muy pocas cosas que suceden a lo largo de nuestras vidas se recordarán después de la muerte, pero el ascenso de China será diferente, éste resonará a lo largo de las generaciones venideras. Pues bien, cuando estas allí entiendes a qué se refiere.
Sólo espero que al menos no pierdan esa luz, esa luz milenaria a la que se refería Pablo d’Ors en boca de Charles de Foucauld: la de la meditación, la sombra y el silencio…
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1 Información extraída de lainformacion.com
Editing: Adobe After Effects CC 2014 with Warp Stabilizer VFX. Color grading: Magic Bullet Film. Music: Satirical Song - The Taiwu Elementary School Folk Singers.
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